sábado, 12 de julio de 2014

LA FINAL DE BRASIL 2014

LO QUE DEJA BRASIL 2014: LA FINAL

Alemania y Argentina reeditarán las finales de 1986 y 1990, esta vez en el mítico Estadio Maracaná. Los germanos vienen de consumar dos gestas inmensas en la historia de los mundiales, golearon en semifinal al anfitrión y 5 veces Campeón del Mundo, Brasil y además llevaron a su atacante Miroslav Klose ha convertirse en el máximo goleador de todos los mundiales. Argentina por su lado ha mutado durante el torneo de ser la Argentina de Messi a la del “Jefecito” Mascherano.
La selección de Joachim Löw vino de más a menos y como montaña rusa en el último partido alcanzó su pico de rendimiento. Inició a tambor batiente goleando a Portugal 4x0, luego sufrió para sacarle un empate a Ghana y para cerrar su grupo en un pálido partido venció a los Estados Unidos 1x0. En octavos de final la paso muy mal ante Argelia a la que derrotó en tiempo extra. A Francia le planteó un partido, tácticamente, perfecto y lo despachó 1x0 para llegar a semifinales donde fue un huracán ante Brasil.
En el desarrollo del Mundial Löw ha demostrado tener la formula para cada rival, acomoda al equipo dependiendo de las circunstancias. Los cambios han sido efectivos sobre todo el de haber sentado a Mertesacker para colocar a Hummels, quien se ha convertido en uno de los mejores defensores de la Copa. Por momentos Lahm ha jugado en mediocampo y Löw parece ser que escuchó las criticas de la prensa alemana y lo regreso a jugar en su puesto natural. Miroslav Klose ha funcionado cuando lo ha necesitado, mostrando el gran jugador que es y lo determinante que es para la Manschaft.
Neuer ha crecido ha medida avanza el Mundial, su defensa cada partido parece más compacta; en la media cancha el equilibrio viene dado por Toni Kroos y un laborioso Sami Khedira. En ataque, sin duda, el hombre es Thomas Müller quien genera gran cantidad de llegadas para el conjunto alemán y es letal a la hora de definir. Por esto Alemania es el gran favorito para levantar la Copa de la FIFA, es un conjunto en la extensión de la palabra y tiene en su técnico a un hombre que sabe encontrar las soluciones para la gama de circunstancias que se ha encontrado.
Por el lado argentino, tenemos una selección albiceleste que su juego no gira, pasa por Javier Mascherano, una selección que propone muy poco, pero que se entrega en defensa y le ha dado resultado, un equipo muy típico de Alejandro Sabella. Argentina comenzó ganando a los Bosnios con autogol incluido, luego ante Irán surgió la figura de Romero que tapó al menos dos goles cantados y una genialidad de Messi para ganarlo 1x0 sobre la hora, cerraron el grupo venciendo a Nigeria. En octavos de final ganaron a Suiza 1x0 no sin antes agradecerle al poste que les salvó del empate, un gol de Higuaín fue lo que le bastó para derrotar a Bélgica y acceder a semifinales donde enfrentó a Holanda hasta llegar a tanda de penal. Argentina quizás no sea un justo finalista, más bien con lo justo, finalista.

La única forma que veo a la Argentina levantando la Copa en Maracaná es que Lionel Messi, de flojo Mundial, realice el partido de su vida. Por lo demás Alemania pinta para ganar este torneo por cuarta vez.

jueves, 30 de enero de 2014

LA REVOLUCIÓN NO SERÁ TELEVISADA

 “La revolución no será televisada”
                                                                Gil Scott-Heron


Es difícil ser de izquierda en estos tiempos y lo es aún más en este mi país, cuando te casan con los colores de un partido político como consecuencia de la desbordada polarización existente en nuestra sociedad. En los años 70 y 80 era difícil por aspectos diferentes, era por temor, el temor a las famosas persecuciones y a las escaladas de exterminio, pero eran otras condiciones, otros elementos  y otro capítulo del devenir histórico.
Hoy día la sociedad ha cambiado, el sistema ha evolucionado o quizá involucionado, pero los problemas del hombre No; continúan presentes. Por ello es importante pensar en el presente (estando en el 2014) y si bien es cierto que las teorías de los grandes pensadores y personajes de la izquierda histórica son básicas y necesarias para entender posturas de mercado, las propiedades de las clases sociales y la inequidad de la distribución de riquezas, hay que contextualizar dicho pensamiento y adaptarlo a la nueva realidad.
Es por eso que difiero, no me caso con ningún partido político, son lo que llamo: “La Izquierda Romántica” y no son más que aquellos que viven del pasado,  encerrados en pensamientos de la ortodoxia soviética y el pasionismo marxista, los que se resisten a adaptarse a una nueva lógica globalizada. Ésta globalización que no depende ni de izquierdas ni de derechas, en la cual y por el Principio de Disolución Histórica fuimos inmersos sin opción. Por tanto existimos en un nuevo mundo de izquierdas y derechas con una palabra que debe ser común: modernizadas.
El éxito socioeconómico de países liderados por la nueva izquierda como Brasil y Chile, son precisamente los ejemplos de ideologías que se han adaptado a volver las prácticas socialistas más hacía el libre mercado, pero sin olvidarse del objetivo primordial que es el ser humano como tal.
La revolución no es más en la trinchera, en las canciones de Los Guaraguao, en los discursos anti-imperialistas o en idolatrías pasionales. La revolución, hoy más que nunca, está en la intelectualidad de sus líderes, en la verdadera conciencia y responsabilidad social, pero sobre todo la revolución está en  la habilidad para crear reales oportunidades a las clases más vulnerables; aprovechando las nuevas características del sistema.
Es difícil ser de izquierda en este país cuando te imponen una bandera y no una base profunda para trabajar junto a ellos, si no piensas como ellos te tildan y es entonces que se vuelve áspera la convivencia.
Por eso creo firmemente que la revolución no será televisada, porque no va coreada de publicidad, no va de la mano de campañas políticas, va solita, va con el sentir de la gente. Es así de simple.